18 jun. 2009

Bajo llave

En estos días de junio es casi imposible escribir. De hecho, hace semanas que tiré el lápiz por dos motivos: la falta de tiempo y la necesidad de centrarme en los exámenes.
Desde luego, escribir es una actividad de lo más absorbente y, ¡casualidad!, lo mismo ocurre con la universidad. No sé si os pasará lo mismo, pero yo necesito absoluta concentración a la hora de "crear". Pensar en un potencial suspenso de contabilidad o sentirme culpable cada vez que pulso una tecla del ordenador (y el reloj sigue corriendo... no estudiar... septiembre...) no ayudan.
Por eso cuento los días para volver a ser libre.

En cualquier caso, no hay mal que por bien no venga. Este tiempo sin escribir me ha servido de katharsis. Dos o tres semanas después de guardar un puñado de folios en el cajón se me vienen a la cabeza montones de erratas que antes habían pasado desapercibidas. Lo escrito se ve desde una perspectiva distinta.
Ya son tres o cuatro las veces en que he llevado a cabo este método y creo sinceramente que funciona. Al principio resulta muy complicado no caer en la tentación de escribir. Los examenes resultan ser una gran ayuda en ese aspecto, así que suelo aprovechar las fechas críticas para echar una llave al cajón durante el mayor tiempo posible.
Lo que ocurre es que, cuando menos lo esperas, te acuerdas de tal o cual escena que deberías modificar. Aquel diálogo que escribiste no sé cuándo resulta tedioso y quizás el final de la novela sea demasiado melodramático. Digamos que la pausa permite "abonar" el terreno. Es algo así como dejar la imaginación en barbecho. La cantidad de ideas que surgen resulta abrumadora.

A escasos tres días de volver a la carga (llevo mes y medio sin escribir y otro tanto engullendo cualquier cosa legible) me da miedo que tantas ideas obstruyan la salida de un proyecto coherente. Me explico: llevo esperando tanto tiempo el momento de volver a teclear que en cuanto me siente frente a la pantalla, temo quedarme en blanco. Para tratar de evitarlo he ido anotando todo lo que se me ocurría.

En fin, ya queda menos.

3 comentarios:

  1. Muy interesante tu entrada naTTs. Es verdad que quienes nos apasionamos con las escritura nos sentimos bajo llave cuando no podemos hacerlo, :-).

    Saludos,
    Alejandro.

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  2. Muy interesante tu entrada naTTs. Es verdad que quienes nos apasionamos con las escritura nos sentimos bajo llave cuando no podemos hacerlo, :-).

    Saludos,
    Alejandro.

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  3. Gracias Alejandro por dedicar unos minutos al post. Así son las cosas, por suerte en mi caso pronto me devolveran la llave.
    Benditas vacaciones de verano!!

    Saludos,

    naTTs

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