6 dic. 2009

Para reflexionar


Leyendo y releyendo los números impresos de Prosofagia (concretamente el primero, de entrevistas), surgieron algunas cuestiones que, creo yo, merece la pena comentar.

Antes de nada, recomiendo encarecidamente la lectura del primer número de Prosofagia. Como se dice en la editorial, (y cito exactamente): sabemos que cada escritor debe recorrer su propia senda; pero conocer las rutas de aquellos que ya han alcanzado experiencia y reconocimiento siempre es enseñanza y estímulo.

Hoy trataré la entrevista a Rosa Montero. Os dejo aquí varias reflexiones:


"...tanto los escritores como los lectores voraces (...) creo que todos somos gente con una cierta fisura que nos separa del mundo. Digamos que somos personas que no acabamos de integrarnos del todo en nuestro entorno, en nuestra sociedad, o en nuestra familia, o en nuestra época, o... hay una cierta incomodidad, un pequeño abismo que cubrimos con un puente de palabras, palabras leídas o palabras escritas.
"

"Tardas años en hacer una novela, y durante todo ese tiempo estás escribiendo mentiras y pensando, pero esto, ¿puede interesarle a alguien? (...) y al mismo tiempo es muy importante para tí lo que estás haciendo, así que es una contradicción. Es un trabajo absurdo, escribir. Y le pasa a todos los escritores"


"Tienes que escribir para el lector que llevas dentro, tienes que intentar escribir el libro que te gustaría leer. De modo que, para poder ser libre, hay que vivir económicamente de otra cosa."



Rosa Montero
(Autora de, entre otras muchas, La loca de la casa)
Extracto de la entrevista de Blanca Miosi

¿Creeis que existe una diferencia que marca a la persona del escritor del resto? ¿Cuál es el origen de esa necesidad de crear, de idear un mundo alternativo y manejar sus hilos?


¿Y el propio acto de escribir? ¿Habéis dudado alguna vez de su utilidad?
¿Sirve para algo más que para satisfacer una necesidad aparentemente irracional?

Por último (y no, no penséis que, de tanto leer entrevistas, me ha surgido una vocación repentina de periodista), ¿creeis que merece la pena "vivir" de la escritura? Económicamente hablando, por supuesto. Supongo que son muy pocos los que pueden permitirselo, pero, ¿os gustaría? ¿Qué ventajas e inconvenientes encontráis?

Prometo conestar también, que me siento un poco inquisidora con tanta pregunta.

6 comentarios:

  1. Pues son todas preguntas muy interesantes, naTTS. A mí me encantaría poder vivir de la escritura, pero reconozco que es una quimera difícil de lograr. Si ya publicar es difícil, ser un autor de éxito pues no veas, y además que en España se pase de un cierto número de tiradas es harto complicado. Pero reafirmo el principio de la respuesta: me encantaría vivir de la escritura.
    El resto de preguntas, están relacionadas con el propio arte de escribir y su utilidad. Para mí, escribir es algo necesario, que me piden las tripas. Es cierto que me puedo plantear si realmente va a gustar a alguien, porque cuando escribes te tiras a la piscina y lo haces sin la seguridad de cómo de profunda será el agua. Por eso asumes un riesgo, como cuando cuentas un chiste. Es algo mágico, y también lo es la respuesta o la reacción que consigues. Si hubiera una fórmula objetiva todo el mundo la aplicaría. No obstante, los editores y agentes buscan que se cumplan unos patrones determinados para garantizar que no se darán un golpetazo.
    Respecto a mi carácter como escritor, y el resto de la gente que me rodea. Pues yo creo que siempre he sido observador, pero con cierta sensibilidad inherente. Me refiero a que al poco de conocer a alguien, he visto su maldad, su hipocresía, su bondad, su pesar, su melancolía... Capto cosas de la gente y tal vez esa sensibilidad me hace un poco distinto a las personas que me rodean, especialmente en mi trabajo, el industrial, donde mi perfil es extraño no termina de cuadrar pero ahí ando, tirando, a veces, entre tiburones.
    Y ya termino: "¿Sirve para algo más que para satisfacer una necesidad aparentemente irracional?" Yo, personalmente, no escribo para transmitir mensajes de nada. Escribo para emocionarme, para hilvanar una historia a través de personajes que me atraen, que me interesan por una razón u otra, y me gusta ver sus reacciones, y emocionarme con ellos. Lo que sí ocurre, es que en medio se cuelan temas a los que podemos catalogar de transcendetales: el amor, el odio, la religión.. Pero si existe mensaje, yo nunca lo busco. Por desgracia nuestra sociedad está llena de eslóganes baratos y quien quiera, que los compre.
    Un beso, amiga.

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  2. Deusvolt, qué interesante tu respuesta.

    A mí también me encantaría vivir de la literatura, en especial porque ello supondría dedicar todo mi tiempo y mi esfuerzo a escribir. Cuando estudias o trabajas al mismo tiempo, se hace muy difícil concentrarse en lo escrito. Ahora, por ejemplo, me estoy viendo fatal para seguir la trama y que todo quede compensado, porque unos días llego a casa sin ganas de escribir y cuanto las tengo pierdo siglos en ponerme al día. Así que muchas veces he soñado con levantarme, sentarme delante del ordenador y pensar solo en lo que me gustaría dedicar mi tiempo.

    Por otra parte, entiendo que la profesión de escritor requiere otras cosas: presentaciones, entrevistas, quizás ejercer de jurado, qué sé yo... Creo que para eso hay que valer. También hay exigencias: plazos, presiones por las ventas... ¿mengua eso nuestra libertad como creadores?

    Estoy de acuerdo contigo en el sentido de que no escribo para transmitir mensajes. Escribo por placer, para disfrutar como lectora y para que disfruten otros. Es mejor si puedo conseguir algo a través de ello, pero también puedo decir que las veces en que he escrito para lograr algo más que placer, éste no ha sido tan intenso.

    Tienes razón en lo de la sensiblidad especial, aunque en mi caso no se aplica de la misma forma. Quizás la literatura me brinda la manera de analizar situaciones y comportamientos, y la he utilizado como aprendizaje. La siento muy ligada a la psicología, que me encanta.

    En fin, muchas preguntas y pocas respuestas.
    Besotes,

    naTTs

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  3. En teoría, yo este puente iba a estar estudiando, pero he estudiado un poco y he escrito mucho xDDD

    ¿Creeis que existe una diferencia que marca a la persona del escritor del resto? ¿Cuál es el origen de esa necesidad de crear, de idear un mundo alternativo y manejar sus hilos?
    Creo que esa diferencia es ese instinto de crear su mundo, un mundo aparte, su realidad y esa capacidad de crear.

    ¿Y el propio acto de escribir? ¿Habéis dudado alguna vez de su utilidad? ¿Sirve para algo más que para satisfacer una necesidad aparentemente irracional?
    No me lo he planteado nunca, siempre he escrito sin pensar si eso es útil o no. Sale de mi interior, luego es útil para mí, ya está.

    Por último (y no, no penséis que, de tanto leer entrevistas, me ha surgido una vocación repentina de periodista), ¿creeis que merece la pena "vivir" de la escritura? Económicamente hablando, por supuesto. Supongo que son muy pocos los que pueden permitirselo, pero, ¿os gustaría? ¿Qué ventajas e inconvenientes encontráis?
    Vivir de la escritura implica dedicarse a escribir siempre, a publicar cada cierto tiempo. Y todos pasamos por épocas de sequía. Además, lo que se publique debe ser algo que guste al público para conseguir ese dinero con el que mantenerse, y no todo el mundo puede, ni quiere, escribir ese tipo de literatura.

    Besotes^^

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  4. Ichirinnohana, será mejor que dejemos los buenos propósitos para el año que entra... ¡y a escribir!

    Me han gustado tus respuestas, sobre todo la segunda. Nunca te has planteado si es útil o no escribir... simplemente lo haces. Tienes razón, qué demonios, a veces es bueno hacer las cosas sin pensar, solo por placer. Y punto.

    Besos!!!

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  5. Hola, NaTTs,

    La entrevista a Rosa Montero fue una de las más interesantes que hice. Ella es una mujer que tiene sus objetivos bien claros, es una magnífica escritora, las puertas del mundo editorial se le abrieron sin el menor esfuerzo, como ella misma cuenta, sin embargo, decidió que no viviría de lo que le daban las ventas de sus libros, sino como periodista, para evitar las presiones de tener que escribir para superarse a sí misma.

    De todo lo dicho, deduzco que una vez que una tiene claro qué es lo que desea de la escritura, lo demás se acomoda, como que se pone todo en orden. Quisiera vivir de la escritura, cómo no. Pero soy realista. Pocos lo pueden lograr, así que seguiré escribiendo como un pasatiempo, uno que no es precisamente pasar el tiempo pues le dedico mucho empeño y horas fuera de mis labores habituales. ¿Qué es lo que me anima?
    Reconozco que el acto de escribir y contar historia para que otros las lean podría parecer una inutilidad. Pero cuando pienso en las horas que he pasado leyendo un libro, y el placer que ello me produce, considero que no es tan inútil. Me invade una honda satisfacción saber que unos cuantos leerán mis historias, aquello que sale de mi imaginación. Y pasarán momentos agradables leyendo lo que he escrito. Ya solo eso compensa todo lo demás.

    ¿Y qué es lo demás? Un regalo. No solo de pan vive el hombre.

    Besos!
    Blanca

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  6. Blanca, qué razón tienes:
    Pero cuando pienso en las horas que he pasado leyendo un libro, y el placer que ello me produce, considero que no es tan inútil.
    Pues sí, en el fondo sirve para eso: para entretenerse y dar qué pensar a otros. Una buena parte de la vida, la vivimos entre libros, o la soñamos.

    Respecto al tema de vivir o no de la literatura, la determinación de Rosa Montero es más que admirable: se ve lo clara que tiene su vocación, que considera la escritura como algo muy importante en su vida y por eso le cede un puesto especial. Creo que su perspectiva es acertada en el sentido de que no depende tanto del exterior como otros escritores.

    Gracias por tu aportación, Blanca.

    Besos,

    naTTs

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