2 ene. 2010

Premio amante literario

Este año comienza con una buena noticia para Palabras, ladrillos, muros y otras historias:


El premio me lo ha concedido Ichirinnohana_is, desde El rincón de una flor solitaria. Lo agradezco muchísimo, en primer lugar porque es el primer premio bloggero que obtengo, y en segundo lugar por proceder precisamente de ella. ¡Ichi, mil gracias por ese voto de confianza y por tu reconocimiento!

El premio tiene las siguientes normas:

-Mostrar la imagen del premio.
-Agradecerlo a quien lo ha concedido.
-Explicar por qué amas tanto leer.
-Conceder el premio a otros blogs.


Las dos primeras condiciones son tan evidentes que lo habría hecho de todas maneras. Ahora, en cambio, toca exlicar por qué me encanta leer, y lo haré a través de un fragmento de El constructor de muros, donde uno de los protagonistas comparte conmigo esta afición.


El paseo en yate de la tarde se presentaba aburrido. Mi cuello tenía una pinta horrible después del baño de la mañana, y es que entre tantas aguadillas había olvidado protegerme del sol con el sombrero de paja. Sarah me aplicó una tonelada de aquel cemento anti rayos UVA y me recomendó permanecer bajo la sombrilla de cubierta. Ni ella ni la señora Ardwell quisieron acudir, para variar.
Ya a bordo, me fijé en lo bronceado que estaba William. Se había tumbado boca abajo y miraba un libro con gesto distraído.

—¿Qué es? —pregunté.

Lo alzó un
poco y me mostró la portada. Las letras era tan pequeñas que tuve que moverme de debajo de la sombrilla y sentarme a su lado.
—Hemingway… —Fruncí el ceño—. ¿No es un poco espeso? Yo lo he intentado, pero no consigo pasar de la primera página.
—Eso es porque no lees demasiado a menudo, Valery.

Me encogí de hombros. Él no despegó la mirada de las letras.

—¿Puedo saber qué hay aquí dentro? —Le quité el libro y lo sacudí—. Aparte de arena, claro está.
—Bueno, se habla de un viejo pescador. Y del mar.

—Eso ya lo veo en el título. Me refiero a… ¿cómo puedes pasar tantas horas delante de un libro?

Se tumbó de costado e hizo una visera con las manos para poder mirarme a los ojos. Sonrió misterioso.

—Cuando leo, tengo derecho a creer en las mentiras. Las saboreo como si constituyeran mi propia vida. Desearía formar parte de ellas.
—¿Y eso… no te da miedo?

—Lo que me da miedo es despertar.



Despertar.
A veces ocurre cuando pasas al última página de un libro: desearías que la historia no acabara, que los personajes hubieran existido. Eso es lo que logra una novela bien construída, ni más ni menos. Consigue no solo que creas en la mentira que cuenta, sino también que dicha mentira se convierta en verdad. La cantidad de sentimientos que se generan a lo largo de una lectura no tiene precio, por eso me confieso una amante de la lectura.


Por último, qusiera conceder el premio a otros blogs. Esta vez serán solo dos, porque otros bloggeros de mi lista ya lo han coseguido.

En primer lugar, se lo doy a Blanca Miosi, por la espectacular lista de lecturas que llenó su 2009 y el amor hacia la literatura que demuestra en sus entradas y comentarios. ¡Sigue así, Blanca!

Además, también se lo concedo a Deusvolt, por ese repaso a los clásicos que está llevando a cabo y los resúmenes-comentarios de texto sobre ellos con los que nos premia. Deusvolt, nada mejor que la lectura de los grandes para perfeccionar la escritura.

¡Enhorabuena a los dos!

12 comentarios:

  1. Oissssssss me sacas los colores :)

    Me alegro de que te guste el premio^^ Besotes y feliz año^^

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  2. ¡Pues muchas gracias, amiga naTTs!, ¡me hace mucha ilusión! ¡Ji,ji.. es también el primer premio que recibe mi blog! ¡Un beso y voy a ponerlo ahora mismito!

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  3. La historia del yate la verdad es que no me ha llegado mucho. No creo francamente, que sea el mejor ejemplo dicho con todo el respeto y cariño.

    Nunca habría relacionado un yate con literatura y sería casi lo último al que yo hubiera asociado el hábito de la lectura.

    Por lo demás leyendo tu blog sí percibo tu amor a la literatura.

    Perdón si soy demasiado franco. Un saludo.

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  4. Hola!!!

    Muchas gracias por la parte que me toca.
    Yo también pondré algo en mi blog.

    Besos de bienvenida.

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  5. Deusvolt, ha sido una maravilla. Por un momento me he sentido como el calvo de la lotería, jijiji

    Lo más interesante ha sido ese parrafito de tu novela, y en definitiva que todos compartamos los motivos de ese amor a la literatura.

    Abrazos,
    naTTs

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  6. Hola oriafontan:

    Lo primero de todo, ¡bienvenido! Es siempre un placer ver letras nuevas por aquí.

    Me encanta que la gente sea sincera respecto a lo que escribo: es realmente enquiquecedor. En mi defensa, debo decirte que el fragmento aquí expuesto está totalmente sacado de contexto. Se dan datos sobre la situación para contrarestar ese efecto; al fin y al cabo me he limitado a tomar unas cuantas de las 100.000 palabras que componen el manuscrito, del cual evidentemente el lector carece de datos. El hecho es que, a pesar de la falta de contexto, éste es irrelevante, pues son los diálogos los que contienen la clave sobre mi relación con la lectura.
    No es, pues, el yate el protagonista de la relación, sino las siguientes líneas que te repito aquí abajo:


    —Eso ya lo veo en el título. Me refiero a… ¿cómo puedes pasar tantas horas delante de un libro?
    Se tumbó de costado e hizo una visera con las manos para poder mirarme a los ojos. Sonrió misterioso.
    —Cuando leo, tengo derecho a creer en las mentiras. Las saboreo como si constituyeran mi propia vida. Desearía formar parte de ellas.
    —¿Y eso… no te da miedo?
    —Lo que me da miedo es despertar.


    El contenido se aclara en el párrafo de abajo, que cito textualmente:

    A veces ocurre cuando pasas al última página de un libro: desearías que la historia no acabara, que los personajes hubieran existido. Eso es lo que logra una novela bien construída, ni más ni menos. Consigue no solo que creas en la mentira que cuenta, sino también que dicha mentira se convierta en verdad. La cantidad de sentimientos que se generan a lo largo de una lectura no tiene precio, por eso me confieso una amante de la lectura.


    No sé si eso te servirá para aclarate. Tal vez el contexto, más que escaso, era irrelevante en este caso. Pero bueno, no me gusta hablar de alguien sin presentarlo. Y en este caso había que presentar a William y a Valery.

    Me alegro de que en el blog se respire mi amor por la literatura, porque así es: me encanta.
    De nuevo gracias por leer y comentar. Ya sabes que eres bienvenido.

    Un saludo,
    naTTs

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  7. Isis:

    Pasé por tu blog y comenté allí. Me alegro de que el premio haya sido una excusa para conocernos.

    Besos de bienvenida! ;)

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  8. Entiendo lo que quieres decir.

    Curiosamente eso que dices no tiene por qué pasar sólo con una novela. A mi me pasó cuando empezé a leer las obras completas de Shakespeare. Ya el traductor "envidiaba" al lector que por primera vez leía, El mercader de venecia, El Rey Lear, Romeo y Julieta, ... porque aunque con siguientes lecturas se disfruta casi igual que la primera en ésta tenemos, ciertamente la emoción y sorpresa de los desconocido porque por mucho que nos hayan hablado del Mercader de Venecia (la mejor para mí) al leerla por primera vez te sorprendes.

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  9. oriafontan, me alegro de que lo entiendas.

    Tienes razón: no tiene por qué pasarnos sólo con una. Yo más bien generalizaría el fenómeno, aunque evidentemente hay novelas y novelas. Todavía no he leído a Shakespeare; ya que mencionas esa obra quizás algún día lo haga porque parece merecer la pena.

    Y curioso lo del traductor, que sentía envidia hacia los lectores que disfrutaban de aquel placer por primera vez. A mi me pasa algo parecido cada vez que releeo los siete libros de Potter; desearía no saber cómo acaban para poder volver a saborear la intriga de la primera vez.

    ¡Un saludo, oriafontan!

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  10. Hola Natalia! Muchísimas gracias por el premio, amiga, no había visto tu entrada, pues como ya sabes no tengo Internet en casa, pero lo recibo con gusto y pondré una entrada en mi blog, cumpliendo con los requisitos. Me ha gustado este premio, permite una respuesta interesante, y no sabes cuánto aprecio que hayas pensado en mí.

    Un abrazote!!!

    Blanca

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  11. Blanca

    ¡Pues me alegro de que te haya gustado! Ya he visto tu entrada.
    ¡Un abrazooo!

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