14 sept. 2009

Técnicas literarias II: Dialoguitis


El diálogo en la narración puede parecer sencillo. Sin embargo, a menudo obtenemos conversaciones planas, porque sobre el papel no valen los guiños, gestos o tonos de voz. Lo que cuentan son las palabras, su rítmo y organización.

He aquí una propuesta para trabajar los diálogos: elaborar un texto donde casi todas las líneas se inicien en guión (esto es, diálogo prácticamente puro), huyendo de incisos y descripciones extensas.
Se trata de trasladar la fuerza de la historia a lo que los personajes dicen, a su voz, y no a las descripciones.

Dejo aquí un ejercicio elaborado por mí que espero os sirva de ejemplo:



—¡Javier!


—Paula… Tú por aquí.


El hombre y la mujer se detienen en medio de la acera. Ella va cargada de bolsas de Carrefour y la bufanda de ganchillo deja entrever un cuello húmedo y sonrosado.


—No sabía que habías vuelto —dice él—. ¿No es un poco pronto?


—Eso creen mis padres, pero ya es hora de que vuelva a mi piso. ¡No tienes ni idea de la cantidad de polvo que se ha acumulado! He pasado la mañana entera limpiando, y luego he ido de compras, a buscar a Marcos a la guardería…


Deja las bolsas en el suelo y se pasa una mano por el cuello.


—¿Qué… qué tal lo llevas?

—Bien. —Ella sonríe y señala a su alrededor—. ¿Has visto cuánta gente? Ya se me había olvidado. De camino a casa, Marcos no paraba de señalar en todas direcciones. ¡Ha aprendido un montón de palabras nuevas hoy! Te encantaría verle, Javier. Está precioso, enorme…


—¿Bien, dices? ¿Estás segura, Paula?

—Casi no he pegado ojo esta noche. ¡Cientos, Javier! ¡Cientos de coches deben haber pasado junto a mi ventana! Y Marcos no ha dejado de llorar. Estoy pensando en vender el piso. Una casa en el campo podría servir. Con un buen jardín, para Marcos. ¡Sí, el campo! —Los ojos de ella se humedecen—. Javier, tengo mucha prisa.


Él palidece y asiente. Ella empieza a recoger las bolsas.


—Podría… ¿podría llamarte algún día?

—Claro que sí… Y traeré a Marcos.


—Paula, Marcos…


Ella suelta las bolsas. Una de ellas le golpea la punta del pie, y ahoga un grito. Javier se apresura a recogerlo todo.


—¿Estás bien?


—Sí… sí. Es que tengo que acostumbrarme, ¿sabes? —Paula ahoga un sollozo—. Llevo poco tiempo aquí. Muy poco. Todas estas bolsas… Javier, déjalo.


—Paula…
Ella se seca las lágrimas.

—Tengo prisa. Debo hacer la comida. He dejado a Marcos con una vecina y no me gusta que esté lejos de mí tanto tiempo. Es mi único hijo… El único, Javier. Tengo que irme.


—Llámame siempre que lo necesites. Sabes que puedes contar con…


—Javier, hasta mañana.


Paula se aleja balanceándose por el peso de las bolsas. Él la observa parado en medio de la acera, con un nudo en la garganta. Poco antes de perderla de vista, un tipo le hinca el codo en el costado.

—¡Apártese, imbécil!¡La gente tiene prisa!


Javier se hace un lado sacudiendo el puño, algo aturdido. Vuelve la mirada hacia Paula, pero ella ya no está.




Recomendaciones básicas:

1. Analizar el estado de ánimo del personaje.
2. Buscar expresiones corporales y de la voz que transmitan lo que el personaje siente.
3. Fijarse en diálogos de personas cercanas, tratar de imitar comportamientos.
4. Recordar que toda la fuerza va entre guiones: transmitir en lo que el personaje DICE.
5. Servirse de acentos, refranes, formas de hablar propias de algún lugar o muletillas que formen parte de la personalidad de nuestro personaje.


En definitiva, práctica, prácitca, práctica.

Dejo aquí algunos enlaces sobre el tema, útiles de verdad:

http://www.ciudadseva.com/textos/teoria ... alogo2.htm
http://www.ciudadseva.com/textos/teoria ... ialogo.htm

Esther me recomendó el sitio y está muy pero que muy interesante. Os recomiendo que echéis un vistazo.

A ver qué tal la práctica.

En la próxima entrada, Más dialoguitis.

9 comentarios:

  1. Muy buena tu propuesta, y muy bueno tu ejemplo.

    cojo tu lanzamiento y he puesto en mi blog mi ejercicio.

    Un saludo

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  2. ¡Qué bien, Jesús! Me paso por tu blog a ver qué tal te queda el ejercico. Me alegro de que te haya servido.

    ¡Saludos!

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  3. Hola naTTs, muy buena la entrada. Yo he ido aprendido a hacer diálogos sobre la marcha, pero en general estoy muy de acuerdo en todo lo que argumentas. Creo que conviene reducir al mínimo los incisos y explicaciones para exhaltar la fuerza de los diálogos.
    Muy buenas recomendaciones.
    Un abrazo.

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  4. Interesante clase. Todos los días se aprende algo, Gracias, Natts.

    Blanca

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  5. Hola Deusvolt:

    como dices, lo mejor para hacer diálogos... es hacerdiálogos."Puros", vamos. Casi todas las recomendaciones se las debo a los prosófagos que opinaron sobre el ejemplo, así que ya ves, pura recolección de ideas =)

    Saludos y gracias de nuevo,

    naTTs

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  6. Blanca:

    Es muy halagador poder enseñar a alguien que ya ha publicado y tiene tu trayectoria =) Me alegro de que te sirviera. Gracias por pasar,¡nos leemos!

    Saludos,

    naTTs

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  7. Seguiré insistiendo que tienes buena mano para las síntesis… o mejor dicho, buena cabeza para organizar información en forma clara. NaTTs, esa es una cualidad envidiable, por cierto… y útil en todos lados, incluida en la literatura, jajajaja.

    En función de tu análisis, aproximaré lo siguiente: independientemente de cómo sea el formato de escritura, si uno no “siente” al personaje, el resultado será regular o malo. Quizás bueno, si hay mucho oficio detrás… eso puede ser, lo admito. Bien, lo que muchas veces sucede es que, al escribir los diálogos, los escribimos para expresar sucesos; y hacemos recaer en los fragmentos de prosa o en los incisos de los dialogantes ese “sentir y transmitir el personaje”. Pero… ¿no es, entonces, desperdiciar los diálogos en todo su potencial? Claro que sí. Aquí llegan los “dialoguitis”: como no hay otra cosa, será necesario construirlos tal que por sí mismos permitan sentir, percibir a los personajes, su historia, sus emociones, su personalidad.

    En un fragmento de prosa, quizás estaríamos analizando la adjetivación (jejejeje); aquí, en una línea de diálogo, hay que reparar en otros elementos, como los que tan bien señalás. Pero, en todos los casos, la cuestión es la misma: comprender a los personajes y qué les pasa… y pensar cómo utilizar los elementos que ofrece la escritura para transmitir eso.

    Y más allá de lo anterior..., qué bueno es este Dialoguitis, !pero qué bueno!

    Cariños!
    Esther
    PD: todavía no pasé en Prosófagos por la parte II...
    PD2: sí que Ciudad Seva es un buen lugar para echar un vistazo.

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  8. Hola, Natalia,
    No había visitado tu blog hasta hoy, y después de leer estas entradas sobre técnicas literarias, tan interesantes, veo que tendré que volver.
    Un abrazo,
    Boris Rudeiko.

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  9. Boris:

    Bienvenido al blog. Estoy segura de que podrás aportar mucho más de lo que encuentres por aquí. Al fin y al cabo de eso se trata: de aprender del resto.

    Abrazos, y nos leemos

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