10 oct. 2009

Manejo de las criticas

Hace algunas semanas, tuve la oportunidad de participar en un seminario de habilidades interpersonales en la universidad, que forma parte de un proceso de coaching que realizamos durante la carrera.

Como trabajamos en un grupo pequeño pude sacarle mayor partido, y en concreto hubo un aspecto que me llamó la atención. Se trata de aprender a manejar las críticas: hacerlas, recibirlas y sacarles provecho.

Me parece importante aplicarlo a la literatura, puesto que a lo largo de nuestro aprendizaje nos veremos obligados a aceptar valoraciones sobre nuestro trabajo que no siempre serán agradables.

Las críticas contienen en mayor o menor medida información cierta que podemos necesitar para:

- Mejorar nuestro rendimiento
- Responder a necesidades de otros

Debemos partir de una premisa para que la crítica sea constructiva: presuponemos que no quieren hacernos daño. Por lo tanto, la primera reacción debe ser NO defendernos, sino escuchar.

Esto es fundamental, ya que solemos reaccionar con respuestas emocionales negativas, que vienen a ser un impedimento para el intercambio de información. Solemos negar la crítica o contraatacamos lanzando nuestras propias críticas a quien nos ha criticado.

Ejemplo:

Mira, X, considero que hay varios fallos graves en tu manuscrito: para empezar, los diálogos son planos y encuentro deficiencias en el tono narrativo. Mira esta frase, por ejemplo...

Reacción típica 1:
Pues a mi no me parece que eso sea cierto, creo que está bien escrito.

Reacción típica 2:
Deberías leer lo que escribes antes de juzgarme.

Ya veis que, al márgen de la veracidad de la crítica, quien la recibe no se está beneficiando del feedback, esto es, la impresión que el otro tiene de su escrito. En el primer caso se cierra en banda a una realidad que puede servirle de sujección: para él será más fácil pensar que escribe bien. En el segundo caso, se da un deterioro de la relación interpersonal: lo que comenzó como crítica se convierte en discusión.

Hay técnicas que permiten aprende a recibir críticas, valorándolas en su justa medida, recogiendo la información que nos interesa.

Antes de saltar como un resorte ante la crítica, recomiendo contar hasta diez y ser sincero.

Aceptación de la crítica:
No había reparado en estos detalles. La verdad es que tienes razón, se podrían mejorar.

¿Veis la diferencia? Ahora posiblemente el escritor revise los diálogos y el tono, y encuentre la forma de resolver los problemas. Es evidente que ha ganado con la crítica, y por supuesto no acabará tirándole de los pelos a su autor.

Veamoslo ahora desde otra perspectiva: si eres tú quien critica, toma en cuenta estos consejos:

- Describe lo más concretamente posible el hecho a criticar: utiliza ejemplos, términos y accines específicas, de este modo nos centraremos en el trabajo o conducta y no en cuestionar a la persona en sí misma.

Eres un pésimo escritor vs Este cuento es pésimo, fíjate en estos errores

- Pedimos un cambio específico y concreto, que debe estar dentro de las posibilidades de la otra persona
Deja de hacer X y comienza a hacer Y

- Enfatizar las consecuencias positivas que promoverá el cambio solicitado

Si mejoras este párrafo, se resaltará la idea principal, que es excelente.


Espero que os sea útil esta información, no solo en lo literario, sino también en lo personal. Creo que merece la pena detenerse a pensar, recoger el feedback de quienes nos rodean, y mejorar en base a sus comentarios. Lo notaréis.

7 comentarios:

  1. Hola naTTs, me parece muy interesante cómo tratas el tema: no solo hablas de críticas sino de ser capaza de admitirlas..je,je.. REconozco que como autor es algo peliagudo y depende además de otros factores: de la persona que te hace la crítica (si la admiras, si crees en sus conocimientos, el tipo de relación con ella, si la consideras buena o mala persona...), de tu propio estado de ánimo y de si ya llevas el saco lleno!!! Ja,ja...
    Creo que tu técnica de contar hasta diez puede ser muy útil. Ayer, por ejemplo, me dieron un consejo y tuve que morderme la lengua, resultando luego que lo que me dijo esa persona era lo más normal del mundo y era un buen consejo.
    Cuando escribimos nos subimos a una especie de pedestal y nos cuesta tocar el suelo. Es importante no perder el contacto.
    ¡Muy buena entrada! Saludos.

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  2. Deusvolt, gracias por pasar leer y comentar, como siempre.

    Claro que depende de quien haga el consejo y en qué circunstancias: por eso en la explicación parto del supuesto de que no quieren hacernos daño. No siempre es así, claro, pero quiero creer que las críticas son para bien la mayoría de las veces.

    Funciona ¿verdad? Es curioso porque en el seminario hicimos un ejercicio muy divertido: no sé si conoces el programa Salvame. A mi, como directora, me hacían una crítica sobre la colaboradora Belén Esteban (personajillo donde los haya) y mi primera reacción fue... excusarla. Negar la crítica. Defenderla. ¡Como un resorte malvado!

    1,2,3,4,5,6,7...

    =)

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  3. Ja,ja... Pues sí, más vale contar.... A veces es difícil, oye.
    Un beso.

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  4. Hola Natalia,

    Me gusta la forma de abordaje de la crítica que tuvieron en el seminario; aprendieron a controlar las emociones.

    Cualquiera que emita una opinión, debe estar claro de una cosa: uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice.

    Los críticos que han forjado una reputación, cuidan las palabras y son directos. Su intención no es destruir la obra de un autor; aportan comentarios que benefician al lector cuando decide comprar un libro.

    Pero existen críticos que por ser escritores frustrados, arremeten contra el éxito de un autor y su obra sin aportar consejos valiosos al lector.

    Lo importante para un escritor es ver a los críticos como los artistas ven a los paparazzi: los necesitas para promocionarte, pero el exceso puede ser perjudicial.

    Un cordial abrazo,

    Daniel DC

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  5. Daniel:

    A esos escritores frustrados, que no críticos, debe carcomerles la envidia. Me da igual que hablen de películas, libros... lo que sea. Hablan sin que les importe nada salvo su poder de convicción... y de construcción o destrucción.

    Lo identifico al debate sobre la moda de unos temas u otros que surgía en el blog de Deusvolt. ¿Es eso lo que importa y no la calidad? Vaya manía con ver la paja solo en el ojo ajeno.

    Imagino que, como dices, hay que aprender a vivir con los unos y los otros: los buenos y los malos.

    Me quedo con esta frase

    Cualquiera que emita una opinión, debe estar claro de una cosa: uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice.

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  6. Hola

    Sobre la crítica hay un punto más que creo que es interesante comentar. Lo llamo la relatividad de la crítica. Y es que, cuando alguien emite una crítica desfavorable de tu obra has de tener en cuenta que lo que a él no le ha gustado, a otro ha podido parecerle el punto que mayor gracia le ha hecho de tu escrito. A mí me pasó una vez que, de una cosa que escribí, a una persona no le gustaba y a otra le maravillaba. Esto te lleva a la cuestión de que si haces caso al primero, a lo mejor, estás eliminando aquello que le gustaba al segundo.

    Otro ejemplo es cuando oigo a más de dos decir que El Quijote es un libro aburrido. Yo opino que es la mejor novela que he leído nunca.

    Yo creo que las críticas hay que escucharlas y comprenderlas, pero andarse con mucho ojo a la hora de cambiar tu forma de escribir por ellas. Esto también depende del alcance de la crítica. No es lo mismo que te hagan ver que repites mucho la palabra "extraordinariamente" a que te digan que tienes que coger tu novela, ambientarla en Egipto en vez de en Italia, que en vez de un arqueólogo la tiene que protagonizar una policía, y que tiene que haber sexo y una crítica al fundamentalismo, cuando tú no querías tratar ni una cosa ni otra.

    Creo que es imprescindible la actitud positiva ante la crítica, tomársela como una oportunidad de mejorar tus escritos, en vez de un ataque personal. Pero hay que pasar todas las críticas por un proceso de crítica (je, je, criticar la crítica) para ver si el cambio que te sugieren desvirtúa o no lo que deseabas expresar.

    Un saludo.

    Juan.

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  7. Jajajaja... Por fin leo a alguien, por estos mundos blogeros y foreros, establecer como diferencia entre crítica constructiva y destructiva la intencionalidad de la crítica. Es eso, y nada más que eso.

    Lo interesante de aprender a recibir críticas es que es algo que se aplica en cualquier orden de la vida.

    Abrazos,
    Esther

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