14 oct. 2009

Técnicas literarias VI: Personajes creíbles

Y así el rey rescató a la joven princesa de las garras del ogro, y fueron felices... ¿Son esos los personajes que manejas? Error.

Esto no es una receta certera para lograr personajes creíbles, pero sí una manera de trabajar con ellos que a alguno puede resultaros útil. ¿No os ha ocurrido que dos personajes se confundan, o que no tengan la suficiente profundidad? ¿Conocéis realmente a vuestro personaje? ¿Sabéis cómo se comportaría en una determinada situación? ¿Tenéis miedo de que se parezca demasiado a vosotros mismos, esto es, a no lograr un punto de vista distinto al vuestro?

En tal caso, existe una técnica que puede ayudaros: el eneagrama. Mi curiosidad por la psicología me llevó a este modelo de estudio de la personalidad. El sistema del Eneagrama describe nueve tipos de personalidad distintos y sus interrelaciones, asociadas a esta figura:
Aquí vemos que cada personalidad se caracteriza por un sentimiento de partida. Según el sentimiento que predomine, la persona se comportará de una forma u otra. Lo verdaderamente interesante del eneagrama es, por tanto, la forma en que se realiza el estudio de las diferentes personalidades. Se habla de las motivaciones y miedos que dirigen el comportamiento de la persona. Considero que tener claros ambos aspectos es vital si queremos un personaje en tres dimensiones: debemos saber en todo momento qué le motiva para predecir su comportamiento o reacciones, y qué fenómenos le asustan para definir sus debilidades. Por otro lado, se evalua la salud de esa personalidad: cómo varía el comportamiento del sujeto en caso de que atraviese por una situación dificil o crisis. Recomiendo leer los enlaces que dejo bajo cada tipo de personalidad, y los describo a continuación:

TIPO 1: EL REFORMADOR
El tipo racional, idealista, de sólidos principios, determinado, controlado y perfeccionista
Miedo básico:
ser "malo", defectuoso, perverso, corrupto
Deseo básico:
ser "bueno", equilibrado, íntegro
Motivación:
desean hacer lo correcto, esforzarse y mejorar todas las cosas, ser constantes con sus ideales, justificarse a sí mismos, estar más allá de las críticas para no ser condenados por nadie.
Leer más sobre el tipo 1

TIPO 2: EL AYUDADOR
El tipo interpersonal, preocupado por los demás: generoso, demostrativo, complaciente y posesivo.
Miedo básico:
no ser amado ni deseado
Deseo básico:
sentirse amado
Motivación: quieren ser amados, expresar sus sentimientos hacia los demás, ser necesitados y apreciados, que la gente les responda para que de esta manera puedan justificar los reclamos que tienen sobre sí mismos.
Leer más sobre el tipo 2

TIPO 3: EL TRIUNFADOR
El tipo pragmático, orientado al éxito, adaptable, sobresaliente, ambicioso y consciente de su imagen
Miedo básico:
no valer, no tener ningún valor aparte de sus logros
Deseo básico: sentirse valioso, aceptado y deseable
Motivaciones: Quieren reafirmarse, distinguirse de los demás, ser el centro de atención, ser admirados e impresionar a la gente.
Leer más sobre el tipo 3

TIPO 4: EL INDIVIDUALISTA
El tipo sensible, reservado, expresivo, dramático, ensimismado y temperamental
Miedo básico:
no tener identidad ni importancia personal
Deseo básico:
descubrirse a sí mismo y su importancia; crearse una identidad
Motivaciones: Desean expresarse así como tener la oportunidad de afirmar su individualidad. Quieren crear y rodearse de cosas bellas; también mantener ciertos estados de ánimo y ciertos sentimientos. Desean ser capaces de abstraerse para proteger su autoimagen, cuidar las necesidades emocionales antes que cualquier otra cosa. Necesitan atraer a un "salvador".
Leer más sobre el tipo 4

TIPO 5: EL INVESTIGADOR
El tipo cerebral, penetrante, perceptivo, innovador, reservado y aislado
Miedo básico:
ser impotente, inútil o incapaz
Deseo básico:
ser capaz y competente
Motivaciones clave. Desean obtener conocimiento, entender las cosas que les rodea, descifrar todo como mecanismo de defensa contra las amenazas del entorno.
Leer más sobre el tipo 5

TIPO 6: EL LEAL
El tipo comprometido, orientado a la seguridad, encantador, responsable, nervioso y desconfiado
Miedo básico:
no tener apoyo ni orientación
Deseo básico:
encontrar seguridad y apoyo
Motivaciones clave. Quieren tener seguridad, sentirse apoyados por los demás, tener certidumbre y tranquilidad, probar las actitudes de las personas hacia ellos, luchar contra la ansiedad y la inseguridad.
Leer más sobre el tipo 6

TIPO 7: EL ENTUSIASTA
El tipo activo, divertido, espontáneo, versátil, ambicioso y disperso
Miedo básico:
verse despojado de todo y atrapado en el sufrimiento
Deseo básico:
estar feliz y contento, encontrar satisfacción
Motivaciones clave. Desean mantener su libertad y felicidad, evitar perderse cualquier experiencia que valga la pena, mantenerse motivados y ocupados, rechazar y rehuir del dolor.
Leer más sobre el tipo 7

TIPO 8: EL DESAFIADOR
El tipo poderoso, dominante, seguro de sí mismo, decidido, voluntarioso y retador
Miedo básico:
ser herido o dominado por otros
Deseo básico:
protegerse, tener el control de su propia vida y de su destino
Motivaciones clave. Desean tener confianza en sí mismos, probar su fuerza y resistir la debilidad, ser importantes en su mundo, dominar lo que les rodea y tener el control de todas las situaciones.
Leer más sobre el tipo 8

TIPO 9: EL PACIFICADOR
El tipo indolente, modesto, receptivo, tranquilizador, agradable y satisfecho
Miedo básico:
de pérdida y separación
Deseo básico: mantener la estabilidad interior y la paz mental
Motivaciones clave. Desean crear armonía a su alrededor, evitar conflictos y tensiones, mantener las cosas como son, resistirse a cualquier cosa que los pueda molestar o incomodar.
Leer más sobre el tipo 9


¿Qué os ha parecido? A la hora de aplicarlo a la creación literaria, creo que no se trata de encasillar al personaje en uno de estos tipos, sino de repasar la motivación-acción que denotan cientas actitudes. ¿Qué hay detrás de nuestros personajes? ¿Por qué se portan como se portan? ¿Son lógicas esas conductas? ¿Qué las motiva? ¿Para qué se portan así? ¿Que intentan conseguir cruzándose de brazos, volviendo la cara o gritando?

Quizás sea cosa mía, pero empiezo a pensar que, a menudo, esto de la narrativa tiene más de psicología que de literatura. =)

9 comentarios:

  1. Yo también creo que la literatura tiene mucho de psicología. Es difícil encasillar a los personajes en cualquiera de estos tipos, por lo menos, cundo escribo, no suelo hacerlo de manera tan pragmática.

    Según mi punto de vista, los personajes van tomando fuerza conforme se desarrolla la historia, y van enfrentando los retos que se les presenta.

    Un abrazo,
    Blanca

    ResponderEliminar
  2. Lo tuyo está claro que es la psicología, y lo mio no comprenderla.

    No llego a entender como manejar el eneagrama que has puesto, quiza porque estoy más para alá que para acá, pero si he comprendido los ejemplos que has pueso.

    De todas maneras estoy con Miosi, los personajes toman cuerpo segun se desarroya la historia, van solucionando problemas y actuando según les vienen los acontecimientos.

    Sería, quiza, más... profesional hacer de antemano un perfil de cada uno de los personajes. lo pensaré.

    Un saludo
    Jesús

    ResponderEliminar
  3. Blanca:

    Es cierto que el personaje cobra fuerza a medida que avanza la historia, en primer lugar porque nosotros nos acostumbramos a él y sabemos "cómo tratarle". No se trata de encasillar al personaje desde el comienzo, porque entonces no sufriría una evolución a lo largo de la novela. Creo que más bien consiste en entenderle, y entenderle cada vez mejor. Por eso se puede utilizar el eneagrama: porque puede resultar útil a la hora de desgajar ciertas actitudes. Más que nada, dar verosimilitud al comportamiento.

    Gracias por pasar,

    Abrazos,

    naTTs

    ResponderEliminar
  4. jajaja
    Jesús, no digas eso, que yo puedo llegar a explicarme fatal. Hay mucha bibliografía al respecto, y si echas un vistazo en internet, entenderás el gráfico. La verdad es que es complicado: en él se muestra la influencia de unos tipos de personalidad con otros y cuestiones que no me parecían relevantes.

    Lo importante es que te has quedado con el mensaje esencial, el tema de entender que todo comportamiento tiene una motivación, y dependiendo de la motivación la persona se enfrenta a la vida de una u otra manera. Eso ayuda a la hora de diferenciar a unos personajes de otros, y no crear siempre una deformación de uno mismo. Es dificil ponerse en el lugar de otra persona; resulta casi imposible pensar que alguien puede opinar de forma distina sobre ciertos aspectos, de ahí la importancia de conocer esas motivaciones distintas y trabjar sobre ellas.

    Me parece buena idea hacer una ficha, pero no la llenes de detalles. Simplemente pinceladas, para saber quién es ese personaje, de dónde parte y a dónde va. El resto sale casi solo.

    Saludos,

    naTTs

    ResponderEliminar
  5. Es un sistema curioso que no conocía, y que, bien mirado puede tener su utilidad. A mí, como a Blanca, me cuesta pensar de esa manera, pues mis personajes crecen con la obra y mantienen su propio carácter, pero comprendo lo que quieres decir naTTs. Cuando preparaba mi segundo manuscrito tuve que indagar en la cultura china, y en su medicina tradicional. Existen diferentes leyes como los cinco elementos, que se relacionan con estados de ánimo, órganos corporales, olores, sabores, personalidades... y un sin fin de cosas. Digamos que es una especie de red cósmica e invisible que mantiene relaciones con cada acto del ser humano y de su entorno.
    Ahora mismo, si te soy sincero, no me planteo utilizarlo, pero es bueno tenerlo en cuenta naTTs. Y estoy de acuerdo contigo en que hay mucha psicología en la escritura, más de la que pensamos. Acción-reacción.
    Una entrada curiosa y muy didáctica, desde luego, amiga.

    ResponderEliminar
  6. Deusvolt:
    Ya ves que uno nunca se acuesta sin aprender algo nuevo =)

    Fue una amiga quien me descubrió el eneagrama, y me planteé utilizarlo porque me costaba diferenciar unos personajes de otros.

    Creo que el manejo de los personajes va ligado a la forma de ser del autor, y a su madurez. O quizás sea simplemente técnica. El caso es que hasta hace poco, quizás por mi edad, había cosas que no veía o que no acababa de entender, y ahí necesitaba la teoría y no la práctica. Pero bueno, hace tiempo que no empleo el sistema del eneagrama propiamente dicho; me limito a "psicoanalizar" al personaje. Acción reacción, como tú dices.

    Gracias por pasar,
    Abrazos

    ResponderEliminar
  7. Hola Natalia,

    El eneagrama como sistema de estudio en los patrones de personalidad, es una técnica valida. Si te sientes bien con ella, utilízala.

    Cuando estés en la calle, toma una libreta, analiza el comportamiento de las personas y anota todo lo que observes. Te ayudará a sacar un patrón de comportamiento físico y la interacción con el entorno.

    Un cordial abrazo,

    Daniel DC

    ResponderEliminar
  8. Daniel:

    Es importante el ejercicio que mencionas: observar a la gente. Porque al fin y al cabo, la literatura no nace de la nada.

    Como todo en esta vida, el aprendizaje de la escritura necesita esfuerzos especiales al comienzo. Luego se interioriza lo aprendido y ya no es necesario forzarse con ejercicios: sale solo.

    Abrazos,

    naTTs

    ResponderEliminar
  9. Una entrada super interesante que sin duda utilizaré como ayuda a partir de ahora. Gracias por compartila con todos nosotros. Seguro que nos ayuda mucho.
    Besos!!

    ResponderEliminar